El entrenamiento de judo combina técnicas de lanzamiento y suelo con un alto componente físico, enfocado en fuerza explosiva, resistencia, fuerza de agarre y flexibilidad. Se centra en ejercicios específicos como entradas, proyecciones, práctica colaborativa y
combate libre para desarrollar la técnica y el acondicionamiento.
Principales Métodos de Entrenamiento:
Uchikomi (Entradas): Repetición de la entrada técnica sin finalizar el lanzamiento, ideal para perfeccionar la base.
Nagekomi (Proyecciones): Ejecución completa de la técnica, lanzando al compañero, para afianzar el movimiento.
Yakusoku-geiko (Práctica preacordada): Ejercicios de movimiento dinámico y fluidez con un compañero sin resistencia total.
Randori (Combate libre): Entrenamiento intensivo que aplica lo aprendido en una situación real.
Tandoku-renshu (Entrenamiento en solitario): Práctica de movimientos (como sombras) para perfeccionar la forma sin compañero.
Preparación Física Específica:
Fuerza de agarre: Es crucial e incluye ejercicios como dominadas con judogi o toalla, y flexiones de muñeca.
Fuerza y Potencia: Entrenamiento de cuerpo completo con foco en piernas y espalda, utilizando peso muerto, sentadillas, dominadas y flexiones.
Resistencia: Circuitos de alta intensidad (HIIT), como el salto al cajón y ejercicios con cuerdas para el combate.
Movilidad y Prevención: Enfoque en fortalecer el cuello y mejorar la flexibilidad para reducir riesgos de lesiones.
Un plan de entrenamiento completo alterna estos ejercicios técnicos y físicos, manteniendo un alto enfoque en la técnica correcta y la seguridad.